Columna escrita por: Mag. Elena Yulliana Carrasco Fuentes/ Comunicóloga y Abogada, con experiencia en prevención de la Violencia hacia la Mujer e integrantes del grupo familiar y proyectos de Comunicación para el Desarrollo. Voluntaria Área de Publicaciones SVRED
De 175 a 225 teclas por minuto es lo que una persona regular puede producir; es decir, entre 35 a 45 palabras. Quizá ni lo notaste, como tampoco notamos cuánto poder tienen nuestros comentarios en redes sociales para afianzar la violencia de género o trabajar en detenerla y prevenirla.
A veces parece que con nuestro recibo de internet recibiéramos nuestro título de juez, y esto parece ocurrir cuando en lugar de aprovechar nuestra tribuna en redes sociales para derribar la violencia, lo que hacemos es juzgar a la víctima y no al delito, incluso dejando de lado al agresor.
Dicen que el pez por la boca muere; yo diría que cuando ese pez habla mal de una víctima, lo que muere es la intención de otra mujer a denunciar a su agresor.
La idealización de la ‘Víctima perfecta’.
Lo siento, esto no es un cuento de hadas; es la vida real, pero lastimosamente, cuando la agredida no tiene el perfil de la ‘víctima perfecta’ que la sociedad busca de acuerdo a nuestros estereotipos, es decir: la pobrecita, la indefensa, la que no puede denunciar, la ‘socialmente intachable’, siempre sale a flote el victim blaming, lo que significa culpabilizar a la persona afectada cambiando la balanza de la responsabilidad directamente a la mujer agredida y no hacia el agresor.
La viralidad, la participación ciudadana y la inmediatez en las redes sociales han permitido derribar el silencio detrás de hechos de violencia de género, convirtiéndose en grandes armas contra este delito. Sin embargo, a veces se traspasan los límites de la libertad de opinión, dando lugar a prácticas de revictimización.

Hace poco, la cantante de la agrupación musical Bella Luz denunció a su agresor y, en lugar de respaldar su valentía por hacerlo público, muchos se dedicaron a analizar su perfil como víctima e incluso a hacer comentarios sobre su valor moral.
Lastimosamente esto llegó incluso a una revictimización mediática que involucró a un medio internacional, donde una de las panelistas se tomó la potestad de evaluar los supuestos vínculos afectivos de la víctima, emitiendo comentarios satanizantes hacia ella.
Desvalorización de la víctima, el síndrome del juez tecler@
A veces la violencia simbólica está tan arraigada en nosotros y nosotras, por el sistema en el que crecimos, que es muy probable que ni siquiera nos demos cuenta, y es algo que como comunidad debemos trabajar.
Por eso antes de ‘publicar’, hazte estas preguntas:
- Cuando sé de un hecho de violencia:
- (A) Visibilizo el hecho delictivo y respeto a la víctima.
- (B) Ignoro el hecho en sí y me pregunto: ‘¿Pero por qué estaba ahí?’, ‘¿Qué vínculo tenían?’.
- Sobre la vida presente o pasada de la víctima:
- (A) Entiendo que su trabajo, estado civil, decisiones, errores , pasado u otro aspecto no anulan su derecho a decir: ‘no’.
- (B) Realizo juicios de valor moral y califico a la víctima según mi percepción antes de exigir justicia , como por ejemplo: interesada, despechada o irresponsable.
- Frente a mi discernimiento como usuario:
- (A) Cuestiono los medios, cuentas de contenido en redes o influencers que revictimizan a la persona agredida.
- (B) Repito y avalo el argumento porque “si lo dicen, es por algo”.
- Tu objetivo real antes de redactar tu comentario es:
- (A) Condenar cualquier tipo de violencia y prevenirla.
- (B) Demostrar que mi sentencia moral sobre la vida de la víctima pesa más que el hecho en sí, porque quizás ‘ella lo provocó’.
Diagnóstico: ¿Teclero/a revictimizador/a o aliad@ contra la violencia?
- ¡Vamos avanzando!, si tus respuestas en su mayoría se relacionan con la opción A, eres un una persona empática que valida el testimonio de una víctima y aliad@ frente a la violencia, recuerda que eso no quiere decir que no tengas derecho a una libre opinión, por el contrario sabes el poder que tiene tu expresión y por eso prefieres enfocarte en el problema y no en juicios de valor basados en estereotipos.
- ¡Siempre es buen momento para deconstruir mitos y estereotipos! , no te juzgamos si la mayoría de tus respuestas fueron la B, pero sí te invitamos a reflexionar y analizar todo aquello que en lugar de sumar a la prevención de la violencia lo que hace es asustar a las víctimas,hacerlas sentir vulnerables y llevarlas a decidir no denunciar.

Recuerda que las redes sociales nos brindan un gran poder, hagamos que este venga reforzado como arma para ayudar a evidenciar hechos de violencia y no, por el contrario, para silenciarlos, normalizarlos o justificarlos.
¿Cuál fue tu resultado en el test? Déjanos tu opinión en los comentarios de nuestras redes y comparte este artículo para fomentar una conversación digital más empática y libre de violencia.